Aun sigo descubriéndome a mi mismo. Continuo aprendiendo de mis experiencias, valorando mis daños y recogiendo mis frutos.
Aun continuo aspirando a ese futuro efímero y perfecto, equilibrado. El don divino. Mi mente sigue divagando entre promesas del mañana, entre futuros inciertos y probabilidades de mi vida.
Y si pongo a contar lo que mi mente piensa, lo que contengo aquí dentro, la esencia de mi yo, mi ser completo... dejarme al desnudo. Y encontrar que mi cabeza esta vacía, que no somos nada y que todo lo que dejamos es paz, y lo que nos queda...
...mas de lo mismo.
No se... sera un día loco en mi cabeza...
No se... sera un día loco en mi cabeza...



















